sábado, 29 de julio de 2017

Ética Profesional

Ética profesional 


La ética profesional no depende de los códigos de ética o de las normas de todos los grupos de profesionistas. No es necesario establecer la disputa de cumplir o no con ciertas normas morales. Debido a que nosotros somos seres racionales, debemos hacer una elección de entre algunas cosas u otras, por el simple hecho de que somos libres, tenemos la tarea diaria de tomar decisiones. 

El comportamiento moral, y por supuesto la ética profesional, es en esencia libre, consciente y responsable de las consecuencias que dichos actos pueden tener, independientemente de las buenas intenciones que tengamos al realizarlas.

“Los códigos morales profesionales, solo van a orientar del mejor modo posible nuestras acciones y decisiones. Dichas acciones y decisiones tendrán nuestra aprobación o rechazo tanto individual como colectivo al ser realizadas¨ (Silva, 2001).

Como bien sabemos, muchos deberes profesionales tienen sus propios códigos, normas que se determinan explícita o implícita-mente y muchas veces creemos que basta con obedecerlos y se-guirlos para que tengamos nuestra conciencia tranquila, pero no se trata solo de eso, pues la conciencia moral nunca permanece tranquila frente a los conflictos morales que nos ofrece todo el repertorio de opciones de nuestras elecciones.  (Silva, 2001).

La ética entendida en el sentido profesional, está relacionada íntima-mente relacionada con nosotros, vinculada principalmente vinculada con la calidad moral de nuestro trabajo.
“Se implica en el modo de la realización de nuestro quehacer diario e incluye: entrega vocacional, responsabilidad, honestidad intelectual y práctica. La ética es un compromiso con lo que el ser humano hace o desarrolla”. (Silvia, 2001).
Ética en el trabajo 
Esta expresión significa un compromiso ineludible con nosotros mismos de proponernos a hacer bien las cosas, compromiso que no se debe dejar de cumplir porque tiene que ver con nuestro propio ser, que nos vuelve los mejores o los peores, que nos enriquece o empobrece y simplemente que nos hace más o nos hace menos en nuestra propia naturaleza.
Dimensiones e implicaciones de la ética profesional 

La ética profesional exige que las personas sean competentes, es decir, que posean conocimientos y actitudes para que ejecuten de la mejor manera su área profesional en la que están inmersos. 
La conciencia profesional es una dimensión de lo que es la conciencia ética, que le otorga cierta responsabilidad que cada persona tiene. Esta se manifiesta a través de un comportamiento socialmente responsable sobre los deberes específicos de alguna profesión.

“Una vez personalizado un código de valores relacionados con alguna profesión, se analizan, aplican y resuelven problemas específicos de cada profesión con el mayor grado posible de competencia y rectitud que son socialmente exigibles”. (Silva, 2001)

 El profesional es responsable y ético con su profesión  
1.   Debemos ser solidarios con las demás personas con las que interactuamos, siempre tratando que nuestros actos sean honra-dos, de carácter, de cortesía, discretos, respetuosos y de un compromiso social. 
2.   Debemos expresar todos nuestros juicios profesionales teniendo la obligación de que sostengamos un razonamiento libre conflicto y de intereses imparciales. 
3.   Debemos realizar trabajos con la mejor técnica y calidad a nuestro alcance y capacidad así como el de prestar servicios adecuados en tiempo y forma alineado siempre a las normas y estándares vigentes correspondientes.
4.   Debemos aceptar que tenemos una responsabilidad personal e intransferible con los trabajos que llevemos a cabo nosotros mismos e incluidos aquellos bajo nuestra dirección.
5.   Debemos rechazar todas aquellas tareas que incumplan con la moral, el honor, la dignidad, decoro y sobre todo, con las buenas prácticas sociales.
6.   “Debemos cuidar las relaciones que entablemos con nuestros colaboradores, colegas, subordinados y con las instituciones de que seamos parte, buscando que nunca se atrofie la dignidad de la profesión, sino procurar que se enaltezca” (Soto, 2009, p. 2).
Implicaciones de la ética profesional 
“Existen tres factores generales que influyen en el individuo al to-mar decisiones éticas” (Díaz, 2008, p. 8): 
Valores individuales 
La actitud, conocimiento y experiencias del individuo y de la cultura en la que se encuentra inmersa y de la cual forma parte, le ayudarán a determinar qué es correcto o incorrecto en una acción.
Comportamiento y valores de otros 
Las influencias tanto positivas como negativas de personas que son importantes para el individuo, (progenitores, amigos, maestros, compañeros, profesionistas, etc.) que dirigirán y/o acompañaran su comportamiento al tomar decisiones.
Código oficial de ética 
“Dicho código dirige el comportamiento ético del empleado, ya que sin él, podría tomas decisiones antiéticas”.  (Díaz, 2008, pp. 6-10).
“Un aumento en las regulaciones rígidas en el trabajo a través de los códigos de ética, ayudará a disminuir los problemas éticos”. (Díaz, 2008, pp. 6-10).
          
Campos de aplicación de la ética profesional 
Como futuros profesionales en diferentes áreas del saber deseamos manifestar estas grandes inquietudes que se reflejan en esta sociedad modernista y consumista. (Muguerza, 2011).
La ética nos ofrece grandes cambios, pero al mismo tiempo, también podemos identificar deficiencias principalmente en aspectos del ámbito social en el que día a día nos estamos desarrollando.
Los valores, los principios, la fe, el respeto, la confianza, los  sentimientos, la actitud frente a la vida, el trabajo entre otros no están siendo lo suficientemente proporcionales a la formación integral de cada ser humano, muestra su desarrollo acorde a sus circunstancias y no a sus convicciones. (Muguerza, 2011)

Consideraremos algunos puntos de partida para lograr un cambio real desde lo espiritual a lo material.
1.   Tenemos que recobrar los valores  que constituyen la familia ya que son el núcleo principal de la sociedad.
2.   Implementar un compromiso social individual que nos permita ser integrales para brindar una formación basada en valores humanos.
3.   Comenzar a implementar las buenas costumbres desde los hogares y reflejarlos en las personas del mañana entonces "educa al niño...y no será castigado el hombre".
4.   Siempre comprometernos con el medio ambiente, para generar el sentido de responsabilidad  y pertenencia e identidad con la naturaleza. (Muguerza, 2011)
5.   Siempre debemos luchar por nuestras propias iniciativas, nunca desfallecer por imposibles que parezcan, al final nos damos cuenta de que si valió la pena el esfuerzo. (Muguerza, 2011).

Principios generales en la ética profesional

        Principio de la beneficencia 

Hacer bien una actividad y hacer el bien a otros mediante una actividad bien hecho.
Cuando prestamos un servicio profesional, debemos hacerlo de manera competente, responsable, adecuado a sus necesidades y deseos para así poder ayudarles a vivir una mejor vida.

        Principio de autonomía 

“La dignidad de un ser humano radica en su libertad y en su conciencia, esto es, su capacidad de autodeterminación. Tratar a los otros como personas, contando con su parecer, respetando sus derechos y convicciones, proponiendo para ello, diversas alternativas”. (García, 
2006, p.131

Principio de justicia

Lo justo es una variable de lo bueno. La justicia es todo aquello que se le debe a alguien.
El principio de justicia se refiere al sentido social de la profesión, atendiendo el contexto en que se desenvuelve y a los compromisos que la profesión tiene con la sociedad para promover su desarrollo.

Principio de no maleficencia 


No hacer mal el propio oficio profesional, no perjudicar al otro, no violar sus derechos, no cometer injusticias.
“Es un principio absoluto que precede a la a la beneficencia, enmarca la autonomía y matiza la justicia”. (García, 2006, p.132)

  Referencias
Cortina, A. (2009). Ética para las profesiones del siglo XX. México: Universidad Iberoamericana León. 
García, C. (2006) Ética de las profesiones. Revista de la Educación Supeiror,
               35(137),                  pp.127-132                  Recuperado                  de: http://www.redalyc.org/pdf/604/60413710.pdf
Hatum, A., y Rivarola, R. (2010). La carrera profesional: navegando entre sus dilemas. Argentina: Granica. 
Muguerza, J.  (febrero, 2011). Ética profesional, campos y aplicación.
                Recuperado                                                                                       de http://eticaprofesionalcamposyaplicacion.blogspot.mx/2011/02/eticaprofesional-diferentes-campos-de.html
Muñoz, D. (2011). Ética en el ejercicio de su profesión. Recuperado de http://equipo7-itl.blogspot.mx/2011/03/4-etica-en-el-ejercicio-de-laprofesion.html
Navarro, J., y Llorens, L. (2007). Seminario de Graduados: Los principios para una ética de las profesiones. Recuperado de http://graduats.org/curso2007-2008/seminario/principios.pdf
Raufflet, E. (2011). Responsabilidad social empresarial. México: Pearson Educación. 

Silva, J. M. (2001). ¿Qué es eso de ética profesional? Ponencia presentada en el VI Foro de Investigación, organizado por la División de Investigación de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM. México. 

viernes, 23 de diciembre de 2016

Las Redes Sociales en la Educación


Las Redes Sociales en la Educación


El tema de las redes sociales aplicadas a la educación se tiene que tratar tomando en cuenta a estudiantes, profesores, instituciones educativas y la misma infraestructura con la que se cuenta para que la enseñanza sea un proceso significativo.

Las redes sociales se han introducido en la vida de muchas personas, sobre todo de jóvenes estudiantes, quienes nacieron en la era del internet y navegan con una gran habilidad.

La mayoría de los profesores estamos consientes de la participación de los jóvenes en las redes sociales, sin embargo pocos están preparados para tratar del tema con ellos. Motivo por el cual  los educadores tendrán que incorporar la tecnología al proceso de enseñanza aprendizaje.

Muchos intentos para cambiar el pizarrón y el cuaderno por experiencias interactivas han avanzado en la educación. Sin embargo, instituciones y maestros se resisten a la aplicación de Tecnologías de Información por temor o desconocimiento.

Las instituciones dedicadas a la enseñanza no pueden permanecer ajenas ante fenómenos sociales que están cambiando la forma de comunicación entre las personas. Los sistemas de educación tienen como obligación  formar a las personas para aquello que serán y en lo que trabajarán en el futuro, no para el pasado.

Cuando tengo oportunidad y visito un centro de cómputo, me doy cuenta el tiempo que los adolescentes invierten frente a la computadora, y lo más interesante es observar la calidad de los contenidos que consultan, efectivamente lo que usted está pensando, el fenómeno número uno del momento “las redes sociales”, la más conocida y popular FACEBOOK.

Es importante sacar a los estudiantes de la creencia que las redes sociales únicamente sirven para perder el tiempo, conocer amigos y estar frente a la computadora navegando por la red sin obtener un beneficio.

Por tal motivo, tenemos que reflexionar sobre la actitud que los propios jóvenes tienen con respecto al aprovechamiento didáctico y de las ventajas que las redes sociales presentan en el ámbito educativo, con la finalidad de que el tiempo que pasan frente a la computadora de soporte a sus estudios escolares.

Desafortunadamente existen pocos profesores que están ya en redes sociales, sin embargo, son casi inexistentes los que las han llevado hasta el aula.

Finalmente, me gustaría concluir comentando que en un mundo globalizado que demanda mayor conocimiento, competencias que nos diferencien, sólo podemos ddestacar mediante el conocimiento y la innovación.


Referencias:


Haro, J. J. (2008a, Noviembre 8). Las redes sociales en educación. EDUCATIVA.
Recuperado Julio 11, 2009, a partir de http://jjdeharo.blogspot.com/2008/11/laredes-
sociales-en-educacin.html

Suárez, C. (2010, Enero). Aprendizaje cooperativo e interacción asíncrona textual en
contextos educativos virtuales. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 36,
53-67.

martes, 22 de noviembre de 2016

La Lectura en México

Resultado de imagen para Libros



La Lectura en México                                                                                                 


Según el INEGI los mexicanos leemos en promedio 3.8 libros al año un índice de lectura muy inferior para alcanzar el éxito en todas nuestras labores.

Tengo una frase que siempre la pongo en práctica y dice así. “Sabe  más, el que más lee que el que tiene más estudios profesionales” no con ello quiero decir que estudiar una licenciatura o un posgrado no sirva de nada, claro que sirve de mucho, el propósito es lograr que la afición por los libros más que una obligación se convierta en una pasión, descubriendo lo importante que es el amor a los libros y por supuesto reforzando lo aprendido durante la vida escolar.

Si hay personas que admiro, sin lugar a duda son todas aquellas que tienen amplios conocimientos, gracias a que son personas cultas por dedicar su vida a la lectura permanente.

Para lograr que el mejor amigo de un estudiante sea un libro, tenemos que realizar estrategias desde el hogar para que nuestros hijos o hermanos pequeños se apasionen por el mundo de la lectura, como docente el mejor regalo que puedo dejar a mis alumnos es compartir con ellos la lectura.

Motivo por el cual durante mi vida académica he buscado despertar en mis alumnos no sólo el hábito de la lectura sino la necesidad de saber más, de aprender más, de ir en busca de más, de sentir que al terminar la lectura de un libro es como dejar atrás a un ser muy querido que siempre estará dispuesto a que lo despierten para ser redescubierto en una nueva lectura.

Referencias:



El universal (2016) En México el promedio de lectura es 3.8 libros al año. Consultado el 20 de noviembre del 2016 de: http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cultura/letras/2016/04/16/mexico-lee-38-libros-al-ano-indica-encuesta-de-inegi

lunes, 14 de noviembre de 2016

VÉNDELE A LA MENTE NO A LA GENTE






VÉNDELE A LA MENTE  
NO A LA GENTE






La Neurociencia está invadiendo de manera positiva muchos sectores del mercado, trasformando con descubrimientos y tecnología clínica la forma de entender, mejorar, rentabilizar e innovar cómo operamos y realizamos nuestro trabajo.